
¡¡¡¡ GRACIAS !!!!
¡¡ CAMPEONES !!
Club de Atletismo Veteranos de La Cultural
Con el objetivo cumplido en esta temporada me presente a las 8:00 de la mañana en mi primera Media Maratón de Madrid con la única intención de disfrutar del ambiente y de las calles madrileñas en una mañana soleada y donde encontrabas a toda clase de personas: gente hablando en otro idioma, miembros de
La recogida del chip y la entrega de la mochila en el ropero fueron rápidas, aunque como ya he comentado fui con tiempo para evitar aglomeraciones de última hora. Todo aquello me pareció increíble, como cualquier otra carrera pero a lo grande… había grada en la meta, un montón de arcos de publicidad, los roperos parecía un campamento militar, gente yendo y viniendo por todos los lados y en todo esto sólo pude encontrar un “pero”, y es que para 13.000 atletas no había suficientes cabinas de wc, mucha gente tuvo que arrimarse a un árbol para hacer sus necesidades… y lo peor de todo es que no creo que sea difícil preverlo.
Me coloque en la parte de atrás de la salida y nada más dar el pistoletazo de inicio me dí cuenta que mi ritmo era superior a los que tenía alrededor y durante los 2/3 primeros kilómetros fui muy lento, con toda la gente que había se hacía casi imposible adelantar y buscar una zona más rápida… además había que estar pendiente de no caer en algún agujero de obra ó darse con una aleta de tiburón que separa el carril bus (que ví dos que se la comieron).
Así que deje trascurrir los kilómetros y en Cuatro Caminos fue donde pude por fin poner un buen ritmo y una vez llegados a Plaza de Castilla el recorrido empezó a ser descendente y empecé a recuperar tiempo con facilidad, incluso pensaba que podía bajar mi mejor marca y apreté un poco más, pero guardaba un poco de fuerzas porque por la altimetría sabía que había una pendiente en los últimos kms… y llegue a ella, al gira en Atocha a Alfonso XII la ví y mientra la subía pensé “pues no es para tanto”. Hay amigo, cuando giré a la derecha para entrar en el Retiro sentí la verdadera pendiente, me visito el hombre del mazo cogiendo por detrás del pantalón y estirando hacía atrás lo suficiente para que se me hiciese interminable. Una vez subida tarde unos
La recta final fue bonita, mucha gente aplaudiendo, muchos arcos de publicidad, etc, lo que hacía que la gente se sintiera importante. Aquí lo podéis ver y os prometo que entre toda la marabunta estoy yo.
En definitiva, disfrute mucho, sufrí un poco y… el próximo año vuelvo y esta vez como preparación de
Antes de colgar la crónica de la carrera me gustaría hacer mención a un compañero: Alberto Ceballos Quesada, fallecido al cruzar la línea de meta y aunque no le conocí personalmente sí compartimos las calles de Madrid esta fatidico día, siendo para mi un verdadero honor.
La salida era compartida con las participantes en 
La carrera discurrió por las calles de Fuenlabrada, pero siempre por calles que no eran las principales del “pueblo”, que a los que vivimos en la “Ciudad de
Bien… pues sin pasar por estas calles y forzando la maquina iba consumiendo km a km hasta encontrarme con Javi Bolt, Dani Lewis y Lourdes en la entrada al polideportivo haciéndome fotos y un video… menuda sorpresa¡¡¡
Nada más cruzar la línea de llegada te leían el código de barras que tenía el dorsal e inmediatamente te daban un papelito con tu tiempo y clasificación….. Mi tiempo neto final fue de 1:44:45, un tiempo que tenía reservado para 
Por cierto, gano un Bekele... BEKELE MARGHISA FIKAD... un crack.
Los primeros km los hice disfrutando, saboreando el momento y con la consciencia de ir guardando fuerzas para la segunda parte de la carrera. El terreno favorable permitía realizar unos tiempos de paso por los puntos kilométricos bastante aceptables e incluso en la parte llana que discurre paralelo al río iba bastante bien, con lo que me sentía cómodo, pero todo cambio en el km 13, cuando torcimos a la derecha dirección Fuencarral, la primera cuesta de unos 1.000 metros la pase bien, no sin esfuerzo pero bien. Pronto llegó “el puerto” que llega hasta “las portilleras”, aproximadamente de unos 3 km y ahí poco a poco las fuerzas fueron disminuyendo, las piernas de repente parecían no ir, pero tiré y tiré… y fue la parte de la carrera donde más cadáveres recogí, adelante a un montón de compañeros de aventura. Después, un par de km de terreno favorable hasta llegar a la parte final del recorrido, donde otra vez pendiente ascendente, ahora dos km para la meta y donde mis piernas empezaron a fallar, el frío parecía ser más intenso, ya no adelantaba a nadie porque las posiciones estaban muy definidas y por primera vez “vi” claramente el fruto de mis entrenamientos, corrí porque tenía que correr… y punto. Ya en el último km se torno mi sufrimiento en alegría, ya estaba en casa y fui con la sonrisa puesta hasta la meta… ¡¡objetivo conseguido!!

Lluvia, viento y frío… así se puede resumir los momentos de recogida del dorsal, preparación para correr y el calentamiento previo, todo parecía encaminado a “la épica”. Pero 10 minutos antes de la hora señalada para la salida dejo de llover y nos respeto durante toda la travesía, dejando tras de sí el suelo mojado y unos cuantos charcos que esquivamos con maestría.